Yolanda Cuellar
«Crecimos, mis hermanos y yo, en la colonia Hidalgo, específicamente en el bordo, una de las colonias más antiguas de Ciudad Juárez», comparte Yolanda Cuéllar González, madre del Presidente Municipal Cruz Pérez Cuellar, al hablar sobre su vida y cómo fue crecer en la frontera más hermosa del país.»Crecimos, mis hermanos y yo, en la colonia Hidalgo, específicamente en el bordo, una de las colonias más antiguas de Ciudad Juárez», comparte Yolanda Cuéllar González, madre del Presidente Municipal Cruz Pérez Cuellar, al hablar sobre su vida y cómo fue crecer en la frontera más hermosa del país.
¿Extraña alguna etapa de su juventud? La madre del Presidente Municipal responde rápidamente, asegurando que vivió cada una de sus etapas con plenitud y felicidad, por lo que no extraña ninguna de ellas. Vivía cada momento como si fuera el último y siempre en concordancia con el tiempo. Inicialmente, trabajó en su joyería, pero luego decidió abrir otra tienda de joyas en el centro comercial Las Misiones. Sin embargo, siempre tuvo claro que solo trabajarían durante las horas laborales, una vez en casa, era momento de estar con la familia y relajarse.
Después de dedicarse al trabajo de orfebrería durante un tiempo, Yolanda decide casarse a los 20 años de edad, un matrimonio que ha durado hasta hoy. «Todavía estamos juntos, vivos y muy enamorados. El amor aún existe», comenta la madre de Cruz sobre su vida como mujer casada. Después de contraer matrimonio, la pareja decidió formar su propia familia, a la que agregaron tres nuevos miembros: Cruz, Alejandro y Yolanda. Cuéllar asegura que siempre había buscado tener tres hijos, dos hombres y una mujer. Era su plan desde joven.
Hablando sobre los nombres de sus hijos, Yolanda asegura que originalmente no tenía la intención de darles los nombres mencionados anteriormente. «Yo quería que Cruz se llamara como mi esposo, porque él nació el 3 de mayo, y en aquellos años solían nombrar a los niños según el santo del día», comparte la madre de tres. En cuanto a sus otros dos hijos, Yolanda explica que su esposo eligió el nombre de Alejandro, y en el caso de su hija, ella ya tenía un nombre en mente porque pensaban que sería un niño, pero al resultar ser niña, la madre de Cruz decidió ponerle su propio nombre: Yolanda.
Entrando de lleno en su etapa como madre, Yolanda recuerda con mucho cariño esta época porque disfrutó viendo crecer a sus hijos. A pesar de que no tenían edades cercanas, Cruz es tres años y medio mayor que Alejandro, y Alejandro es cinco años mayor que Yolanda. Desde pequeños, los tres acompañaban a su madre a su trabajo en la joyería todo el tiempo, hasta que tenían que hacer sus tareas escolares. Siendo una madre trabajadora, a Yolanda le dolía ver cómo sus hijos pasaban tiempo en su trabajo, pero prefería que estuvieran con ella en lugar de dejarlos al cuidado de otra persona.
¿Yolanda Cuéllar González era una madre estricta? La jefa de familia asegura que nunca fue necesario criar a sus hijos con mano dura ni exigirles buenas calificaciones, ya que siempre fueron muy aplicados. Sin embargo, quiere dejar claro que no eran perfectos: «Tuvimos un poco de dificultades con Cruz en el dibujo, pero aparte de eso, fue un excelente estudiante. Alejandro era un poco mejor en el dibujo y Yolanda fue muy buena en la escuela», comparte González, quien también asegura que tuvieron muy buenos hijos.
Al hablar sobre el Presidente Municipal, su madre asegura que siempre pensó que él se dedicaría a la diplomacia, ya que desde muy joven le gustaba hablar en público. Alejandro también se dedica a la política y siempre apoya a su hermano mayor en sus labores como Presidente Municipal. Por otro lado, Yoli, la hija menor de Yolanda, decidió formar una familia y dedicarse a las tareas del hogar. Cuéllar Domínguez comparte que sus nietos también han sido excelentes estudiantes, al igual que sus tres hijos.
En cuanto a su perspectiva como madre del Presidente Municipal, Yolanda comparte que siempre lo ve trabajando. Desde joven, ha sido un hombre muy trabajador: «Recuerdo que una vez, cuando era Diputado, estuvo en tres lugares diferentes en un solo día: aquí en Juárez, Chihuahua y luego en la Ciudad de México. Pensé que estaba loco, pero así es Cruz», comparte Cuéllar. También menciona que sus amistades y vecinos se dan cuenta de que el Presidente trabaja las 24 horas del día, los siete días de la semana. Hablando sobre los comentarios negativos que recibe Cruz, su madre asegura que los monitorea para identificar cuáles son bots y que no se siente afectada por esos comentarios.
Pero Yolanda no solo es una excelente madre, sino también una abuela muy querida por todos sus nietos, especialmente por las dos hijas de Cruz, con quienes tiene un vínculo muy fuerte. Luego está el hijo mayor de Alex, con quien también tiene una buena relación, pero como él pasa la mayor parte del tiempo fuera de la frontera debido a la escuela, casi no lo ve. Después están los hijos de Yolanda, quienes crecieron muy cerca de ella. Cuéllar González incluso asegura que los descendientes de sus hijas siempre están más cercanos a la abuela. ¿Alguno de sus nietos tendrá vocación política? Yolanda asegura que el hijo menor de Yoli tiene muchas características similares a las de su tío Cruz, por lo que piensa que podría llegar a ser un excelente diputado e incluso Presidente Municipal algún día.
Al hablar sobre su relación con sus nueras, en particular con Rubí Enríquez, esposa de Cruz, Yolanda asegura que ella no tuvo que aprobar a nadie, ya que la relación llegó de repente, pero se sintió muy aliviada al saber que tenían un vínculo armonioso. Aunque no los visita con tanta frecuencia desde que se casaron, Yolanda asegura que no quiere molestar a sus hijos cuando están ocupados.
Para finalizar, Yolanda Cuéllar González comparte que, aunque no le gusta viajar, hay ciertos lugares que le gustaría visitar: «Hay un lugar en Estados Unidos al que me gustaría ir, Unity Village. La verdad es que no estoy desesperada por ir, pero incluso he pensado en hacer negocios allí», concluyó la madre del Presidente Municipal Cruz Pérez Cuéllar, quien también reiteró una vez más su orgullo por toda su familia, en particular por sus hijos.

