Relación que existe entre dolor de cabeza, cuello y espalda y los problemas mandibulares

No siempre el dolor de cabeza, cuello y espalda está relacionado con los problemas mandibulares; sin embargo, en muchos casos, sí puede originarse por una dolencia relacionada con la mandíbula y los dientes, principalmente a la «mala mordida» o desajuste al masticar.

La mala mordida hace referencia a que los dientes no encajan o no están alineados correctamente en los huesos maxilares. Una mala mordida puede generar afectaciones musculares que conllevan a dolores de cabeza, cuello y espalda.

La Dra. Laura Uribe hace referencia a que:

Los dolores de cabeza, cuello y espalda, en muchos casos, tienen que ver con la articulación temporomandibular, que está ubicada junto al oído, y que es una cavidad en la que se llevan a cabo los movimientos de la mandíbula. Los pacientes buscan atención en citas con médicos generales, ortopedistas, neurólogos, otorrinolaringólogos, entre otros especialistas, pero, en la mayoría de las veces, la solución es alinear los dientes y generar una verdadera oclusión óptima entre la relación del maxilar superior e inferior.

Debido al ritmo actual de vida y la generación de estrés, es común que un alto porcentaje de la población adulta apriete la mandíbula, de manera que se altera la colocación que tendría de manera natural y se rechinan los dientes. Con el tiempo, se empezará a sentir un dolor bastante intenso en la zona y también en otras partes del rostro.

Ahora que ya sabes que los problemas dentales y el dolor de cabeza, cuello y espalda pueden estar relacionados, es importante que descubras de qué forma puedes evitarlos.

Si quieres prevenir los dolores de cabeza relacionados con la salud bucodental, lo mejor es mantener tu boca sana. Para conseguirlo, es esencial tener una buena rutina de higiene. De esta forma, evitarás la aparición de caries o de las enfermedades periodontales.

Por supuesto, si en la revisión de tu boca, el dentista percibe que tienes cualquier problema, será necesario solucionarlo cuanto antes. Eso sí, debes tener en cuenta que, en ocasiones, aunque el dolor de cabeza y los problemas dentales aparezcan al mismo tiempo, pueden no estar relacionados. Si eso ocurre, persistirán una vez que termines tu tratamiento dental.