¿Por qué no es bueno ser la amante?

Redacción: Daniela González Unzueta

¿En qué posición estás cuando eres «la otra»?

Existen muchas creencias tóxicas respecto a tener una relación con una persona casada, la mayoría de la gente que decide involucrarse en este modelo de relación tiene necesidad de aceptación.

Lo anterior lo detalla el autor Walter Riso, quien explica que algunos motivos que influyen en estas conductas (permitir ser «la otra») se derivan de heridas de la infancia, baja autoestima, incluso por pensamientos irracionales como creer que todos los hombres son infieles o que no se puede aspirar a tener algo diferente por el degradado concepto de su propia persona.

Si bien, es cierto, en una etapa de este tipo de amoríos se viven momentos de romance, seducción, regalos, adrenalina y «pasión» (relaciones de alta intensidad positiva-negativa), pero eso no compensa la incertidumbre que se vive en el día a día; nadie sabe lo que puede suceder. Las estadísticas apuntan que solo el 3% de los hombres casados dejan a su esposa por quedarse con su amante.

En una relación de esta naturaleza, se está engañando a una tercera persona y jugar una doble vida sin haberlo consensuado previamente es jugar sucio, ya que no todos los participantes tienen acceso a las mismas reglas.

Ni la covid-19 impidió que las infidelidades siguieran; en un inicio de la pandemia, los mensajes de texto fueron el vínculo perfecto para intercambiar contenidos eróticos. Al final del día es lo mismo: los cuernostoman otra dimensión, nada más. 

Pero no todo está perdido, si alguna vez estuviste en una situación así o estás en ella, analiza qué es lo que verdaderamente te gustaría obtener de una relación, termínala convencida de que dejas espacio para alguien que sea completamente para ti, no caigas ante insistencias una vez que decidas terminar y por supuesto, para que sea más llevadero el proceso, no olvides ir a terapia.

Recuerda que toda elección implica renuncia y consecuencias, renunciar a eso es elegirte a ti, comprométete con tu felicidad y te aseguro que las consecuencias siempre son positivas.