Los Chicharrines: una historia de éxito

Entrevista por Enrique Carbajal | Redacción por Carlos Ramírez

«Estamos muy agradecidos por todo el éxito y por la gente que nos ha acompañado en la gran carpa teatro más grande de América», expresan los payasos más enigmáticos de la ciudad, Los Chicharrines, quienes se acercaron para platicar un poco más acerca de su historia y cómo se han sentido tras el inicio de su temporada en Teatrópolis.

Remontándonos al principio de la historia, Los Chicharrines en realidad nunca pensaron en dedicarse a la comedia o a ser payasos: «Nos dimos cuenta a temprana edad de lo que realmente nos gustaba. A mí me pasó que me apasionaba mucho el fútbol y siempre soñé con ser el nuevo Hugo Sánchez», nos comparte uno de los integrantes del dúo, quien también asegura que en ese momento era complicado cumplir con ese objetivo debido a la dificultad de viajar en avión para trasladarse a una escuela de fútbol profesional.

Hablando acerca del origen de su nombre artístico, los hermanos comentan que desde que estaban en la primaria, todos los conocían como Los Chirrines, por su padre, cuyo nombre artístico era Chirrín, pero, a pesar de ello, cuando tenían un año de edad, su papá ya contemplaba apodarlos como los Chicharrines. Después de un tiempo, exploraron otro tipo de nombres, pero al final decidieron mantener el que todos conocemos hoy en día.

Otro de los aspectos emblemáticos de Los Chicharrines es el color de sus pelucas. Hablando acerca de cómo decidieron cómo se vería cada uno, el dúo comentó que al inicio fue un regalo: «Unos payasos chilenos que se llamaban Los Chacota nos regalaron las primeras pelucas chilenas y las primeras narices chilenas, que en ese entonces se hacían con tela y Resistol 850. Eso nos ayudó a elegir los colores», comentan los expertos en arrancar risas al público.

En cuanto a sus inicios con su espectáculo, Los Chicharrines trabajaron mucho tiempo junto a su papá, hasta que llegó el momento en que tenían que crear su propio proyecto. Con el apoyo de su progenitor, se aventuraron a hacer presentaciones por cuenta propia. A pesar de que los tres tenían en mente hacer el programa «Vamos con Chirrín» todos juntos, incluso uno de los integrantes del dúo escribió la canción oficial de dicho espectáculo.

Después, les quisieron dar la oportunidad de participar en un programa llamado «¿Sabes o no Sabes?» junto con otros grandes del medio como Niko Liko, el cual se enfocaría en preguntar a niños de escuelas primarias cuestiones que estuvieran viendo en sus clases. Sin embargo, no se pudo concretar dicho proyecto, y ese espacio quedó libre para que ellos dos comenzaran su carrera en la televisión. Su padre solía acompañarlos a las grabaciones. Se trasladaban a veces en avión y otras veces en auto, pero después de que le diagnosticaron cataratas, se volvió más complicado que él los acompañara. «A veces íbamos manejando y mi papá se perdía, le decíamos “papá, por aquí no era”, y él solo nos decía que no conocía el camino. Nunca mencionó que le fallaba la vista», explica el comediante.

Después de su paso por televisión y presentaciones en toda la República Mexicana, Los Chicharrines decidieron regresar a sus raíces: las fiestas. Pero lo hicieron de manera diferente. Ambos decidieron abrir un salón de eventos para fiestas infantiles en la vecina ciudad de El Paso, Texas, donde no solo ellos se presentan, sino también el otro grupo fundado por ellos, Los Juniors. «Mucha gente nos pidió que pusiéramos nuestro salón. La idea original era establecer un estudio para grabar contenido para YouTube y televisión, pero mi hermano tuvo la idea de hacer un salón para fiestas también. Así nació Los Chicharrines Party Studio», explicaron las estrellas del circo.

Para finalizar, el dúo cómico quiso enviar un mensaje a todo el público que los esté leyendo en este momento: «Pongan muchas ganas en sus sueños y en todo lo que estén emprendiendo, y no hagan caso a la gente que trata de desanimarlos». Concluyeron Los Chicharrines, no sin antes extender una invitación a todos aquellos que no han visitado su corta temporada en Teatrópolis, la carpa de circo más grande de América. Recordaron consultar su cartelera en la página web www.teatropolis.com. Los boletos solamente se pueden adquirir en la taquilla.