Especialista en Alergia e Inmunología Clínica Pediátrica, la doctora Georgina Ochoa López lucha contra todas las enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico; enfocándose en el asma, dermatitis atópica, rinitis alérgica, alergia alimentaria y a medicamentos, además trata a pacientes con inmunodeficiencias por falta de desarrollo en el mismo sistema.
Las sustancias que causan la alergia son proteínas que están en el medio ambiente y en los alimentos. Esto hace que nuestro sistema inmunológico presente una respuesta exagerada a la misma y se manifieste con los típicos síntomas respiratorios que presentamos en la frontera.
En niños, la alergia alimentaria juega un papel importante en su relación con síntomas respiratorios y de la piel. «Hay muchos niños con dermatitis y con enfermedades en las vías respiratorias, entonces lo que nosotros hacemos es integrar el sistema respiratorio, la piel que está afectada y, a veces, el sistema gastrointestinal que también da manifestaciones por alergia alimentaria, por ello nos enfocamos en incorporar todo», relata la especialista.

La alergóloga hace una valoración por doliente, iniciando con un interrogatorio orientado a enfermedades alérgicas, exploración física y estudios de laboratorio si el paciente lo requiere. «Nuestro fuerte son las pruebas de alergia, mejor conocidas como Pruebas Epicutáneas de Prick, es una gota a través de un dispositivo intradérmico, contactando la epidermis con el alérgeno (la proteína) por unos minutos, y, en breve, presenta la respuesta clínica en forma de roncha y, con base en eso, medimos la enfermedad», menciona la doctora, resaltando que no es un proceso doloroso.
El hecho de presentar síntomas crónicos e incontrolables relacionados con una alergia en varios órganos es la indicación para buscar un alergólogo con el fin de evitar una marcha alérgica en donde las enfermedades de este tipo van cambiando hasta llegar al asma. «Una visita temprana con un diagnóstico oportuno puede frenar y hacer, incluso, que se retrase muchos años esta evolución o que nunca se presente esta misma», dice la experta.
Existe un fin a las alergias, y la doctora menciona el cómo puede lograrse en tres etapas: «La primera es identificar lo que nos está haciendo daño, y, en la medida de lo posible, eliminar el contacto con el alérgeno. Siguiente, es el tratamiento médico, concluyendo con el trabajo de las demás especialidades», recomienda Georgina.
Pruebas de parche, espirometría, FeNO, inmunoterapia y valoraciones inmunológicas son algunas de las particularidades que se realizan en el consultorio 315 del Hospital Ángeles para el tratamiento de la alergia.

