Con dolor en la garganta por también cantar en sus espectáculos, el caballero de la comedia, Mike Salazar, agradece asistir a sus presentaciones, pues Ciudad Juárez es fiel seguidor del comediante, y en exclusiva para InBusiness Woman, nos cuenta cómo se prepara para salir a dar show.
«Comienzan los cambios de clima y nos perjudica un poco, pero todo sale adelante», menciona el comediante, quien, a pesar de haber pisado la ciudad en muchas ocasiones, hace su rutina diferente. «El famoso chiste de la Zumba me lo piden, pero no lo exigen, ya que hay gente que ha venido a verme varias veces y puede hartarles. Es dar un giro, mostrar cosas diferentes en este nuevo show», dijo Mike, quien hace años fue instructor de Zumba.
«Hay un monólogo donde me operaron y de ahí me doy ideas para escribir, aunque todo me lo grabo tal cual me pasa», añade quien relata esta anécdota en el escenario agregando parodias vocales y baile a su espectáculo.
Daniel y Roel Salazar son parte elemental para el comediante, pues siendo sus hermanos, forman parte de su equipo. «Roel hacía shows infantiles conmigo, éramos payasos y ahí empezó a darle gusto de hacer reír. Un día me propone abrir un show de adultos, le fue muy bien y fue ahí cuando lo invité conmigo, con la condición de que terminara su carrera y sí, se graduó de una ingeniería. Sigue aprendiendo, pero si continúa apegado a mí, la gente lo va a encasillar conmigo y él tiene que formar su propio nombre. Daniel me ayuda en la musicalización, tiene diez años conmigo y somos muy unidos, son valores que nuestros papás nos inculcaron», comenta.

Con una larga jornada de trabajo por la República Mexicana y Estados Unidos, Mike divide sus tiempos para trabajar, tener vida propia y ser padre de familia de dos niños. «Cambiamos de casa, nació mi hijo, hubo carga de trabajo, lo tenía todo. Se viene la pandemia y disfruté tanto estar con mis hijos, pero no hubo trabajo, y fue ahí que comenzaron los problemas, por no estar acostumbrados a vivir 24/7. Ahora se valora mucho más el trabajo, y los momentos que tengo con mi familia los disfruto bastante»; además sugiere no utilizar el celular los domingos y aprovecharlos para pasar un rato familiar.
«Cuando yo no estoy en casa, mi esposa se encarga de los niños, cuando yo estoy en la semana, yo los llevo a la escuela, los paseamos, la pasamos muy bien», dice el esposo de Brenda Garza, quien se dedicaba a ser su manager.
«Fue difícil, porque era trabajar en pareja y a veces no estás preparado en saber cómo diferenciar los problemas de casa con los de la oficina. Se fracturó un poco la relación y fue cuando puse en primer plano nuestro matrimonio, llegando a acuerdos en donde yo me encargaría de la oficina y ella únicamente administraría y rendiría más atención a los niños» dice Salazar, quien describe a su amada como dedicada, leal, solidaria, amorosa y luchona.
Mike apoya a su esposa en todo proyecto, pues a ella le gustaría emprender en proyectos personales como una mujer empresaria. «Me ha dicho que quiere abrir salones de fiestas infantiles, yo sé que lo logrará, pero tenemos que acomodarnos con los tiempos para que no afecte a nuestros niños, y llegar a acuerdos entre la pareja para que no afecte en nuestro roles y actividades familiares», agrega, pues está encantado de que las mujeres se posicionen cada vez más fuerte en el mundo industrial y de liderazgo.
«Mi mamá es una gran líder, no ha dejado de trabajar nunca. Es comerciante, vende joyería, oro, plata; no tiene un lugar establecido, pero ella va a casas y las ofrece. Claro que la hemos apoyado mis hermanos y yo para que algún momento dado ya no trabaje, es un ejemplo», concluye invitando a su público a seguir sus redes sociales para ver sus próximas presentaciones y futuros proyectos.

